Crearé un nuevo mundo; llevaré a Mis hijos para que habiten en Mi Casa. Los tomaré para Mí y serán Mi pueblo elegido, lo que siempre he deseado: ¡Mi santo pueblo!
Mis amados hijos, la purificación está en curso. Cuidaos de permanecer en Mí; orad y ayunad de las cosas del mundo. Venid a Mí como humildes siervos, daos a Mi Santa Misericordia, postraos ante el Crucifijo con corazón contrito pidiéndome perdón por vuestros pecados para que Yo os absuelva y os lleve dentro de Mí.
La casa del pobre en la calle está abierta a todos aquellos que se comprometan con la conversión de sus corazones, a todos los que se arrepientan y elijan venir a Mí para pertenecerme.
Hemos llegado al final de esta historia; un nuevo tiempo de felicidad y amor se abre para Mi pueblo.
Sonreíd, vosotros que Me amáis, los que seguís con ferviente deseo por Mí. Anhelo haceros Míos, colocaros en Mi divinidad y daros la alegría de Todo lo mío.
Han llegado los días del fin; el tiempo marca la gran tribulación. No demoréis vuestro regreso a Mí, porque solo en Mí encontraréis salvación.
Apartaos de aquellos que os dicen que Dios no existe, pues ellos no Me pertenecen y sufrirán por su injusta elección de estar del lado de Mi adversario, contra Mí.
Mis amados, vengo a traeros Mi Santa Ayuda; no Me rechacéis sino que abrazadme en vuestros corazones y decidme que anheláis ser Míos, nuevos en Mí, elevados de la miseria de este mundo.
Estoy tronando Mi justicia, estoy a punto de intervenir... esta Humanidad será puesta a prueba.
Una tormenta solar está en curso, el infierno se desatará sobre la Tierra.
En el Mediterráneo, un volcán está listo para entrar en erupción.
Italia será tomada por sorpresa.
Argentina sufrirá enormemente.
Orad, no os apartéis de Mí, sed fieles a los Mandamientos de Dios, no seáis orgullosos para que no caigáis en las garras del diablo.
Fuente: ➥ ColleDelBuonPastore.eu